
En diálogo con Soul, el cantante del proyecto anticipa lo que el público podrá vivir en esta nueva presentación:
“Esto no es una banda tributo en el sentido clásico. No nos interesa copiar. Nos interesa reconstruir una atmósfera, una sensibilidad, una manera de vivir la música”.
El show toma como eje los 20 años de Ahí Vamos, el disco que marcó una etapa clave en la carrera solista de
Gustavo Cerati, y desde allí propone un recorrido que se expande hacia distintas etapas de su obra.
“‘Ahí Vamos’ es un punto de partida por su energía, pero el espectáculo abre mucho más el juego. Es entrar y salir de diferentes momentos de su música”, explica.
Durante la noche, el repertorio combina canciones como “Crimen”, “Puente” y “Adiós”, junto a clásicos fundamentales de Soda Stereo, generando una conexión directa con el público.
“Hay algo muy fuerte que pasa en vivo. La gente no viene solo a escuchar canciones, viene a reconectar con una parte de su vida. Ahí es donde el show se vuelve realmente potente”, agrega.
La propuesta se completa con un desarrollo audiovisual cuidado, pensado para amplificar la experiencia: “Trabajamos mucho en lo visual, en el clima, en los detalles. Porque Cerati no era solo música, era una estética completa”.
Con un recorrido sostenido y una respuesta de público en crecimiento, CRIMEN vuelve a San Nicolás en un momento de consolidación artística.
“Si fuera solo nostalgia, no tendría sentido. Lo que buscamos es que esto tenga presente”, sostiene el cantante.
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Antes de despedirse, resume el espíritu del proyecto en una frase que funciona como declaración de principios:
“No es soberbia. Es amor. Y eso se siente arriba del escenario”
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